3/4/25

CCXI ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE SOR Mª SOCORRO



Con motivo del CCXI Aniversario del tránsito de Sor Mª Socorro se llevaron a cabo varios actos en la ciudad de Archidona (Málaga) con la que la comunidad de MM. Mínimas ha querido solemnizar dicha efeméride que en este año se encuadra con su proceso de beatificación ya en su fase romana.

Así, el pasado domingo 30 de marzo, tuvo lugar una lectura poética de una cuidada selección de los escritos de Sor Mª Socorro que pueden revivir en los siguientes vídeos (además de las fotografías):


También en el archidonense Monasterio de MM. Mínimas tuvo lugar, al día siguiente, lunes 31 de marzo, aniversario de su fallecimiento, una solemne eucaristía en acción de gracias que pudieron seguir en streaming todos aquellos que así lo desearan mediante el canal que en youtube tiene la comunidad (y que les enlazamos por la variedad de vídeos e informaciones con que nos obsequian las hermanas).

Monjas Mínimas Archidona 


El sacerdote que presidió la misa concelebrada glosó durante su homilía las virtudes de la que todos deseamos ver pronto elevada a los altares si es la voluntad de Dios, hecho que, nos decía el sacerdote, no es lo fundamental, tarde más años o menos días, pues lo importante es lo inspiradora que fue la vida de nuestra hermana para ayudarnos a seguir caminando "de bien en mejor" como cristianos comprometidos y, esa realidad, es la que debe a sentirnos desde ya felices y agradecidos.

Terminada la misa, las MM. Mínimas invitaron a todos los presentes a un pequeño brindis festivo en el locutorio agradecidas por el cariño que siempre les han mostrado archidonenses y foráneos.

26/3/25

MEDITACIÓN CUARESMAL

LA CUARESMA COMO MENSAJE ACTUAL

Jesús nos interpela por la parábola de la higuera como un signo de los tiempos. «Tú llevas una vida estéril, no das fruto, vives por vivir y tus días van pasando uno tras otro sin pena ni gloria, mientras que la vida es breve y consiste en dar fruto de buenas obras. Los dones que has recibido no pueden ser enterrados ni quedar en barbecho”.
La reacción adecuada a esta interpelación se llama conversión. Esta palabra es una urgencia desde el comienzo del evangelio y se dirige en cuaresma a todos los bautizados especialmente. La conversión no tiene que ver sólo con los convertidos sonoros y sonados: Pablo, Agustin..., o con los paganos que primero se convertían y luego se hacían bautizar. 
La conversión es una radical orientación de la vida a Dios. El diccionario de teología la define: total orientación del hombre hacia Dios y su alejamiento radical de todo lo que de Él le aparta. La conversión abarca a todo el hombre, toda su personalidad, su pensar y querer interior, lo mismo que su actuar exterior. La conversión es una dinámica que nos dispara hacia adelante liberándonos de la vulgar mediocridad.
Tal decisión radical es necesaria. Jesús nos urge a ella bajo riesgo de correr la misma suerte de los galileos ajusticiados o de la higuera arrancada de raíz. Una vida sonriente de buenos resultados no excluye en modo alguno la necesidad de conversión. Jesús no relaciona pecado con castigo, como la superstición popular, aunque tampoco lo desconecta. No existe relación directa entre pecado y calamidades naturales, como tampoco entre santidad de vida y prosperidad material. Las leyes naturales no hacen excepciones. Las causas segundas obran con absoluta amoralidad, pero por todo acontecimiento dirige Dios su voz con el apremiante mensaje de estar preparados con los frutos en la mano. Lo contrario es exponerse a perecer. Esta es la penitencia y conversión que se pide.     
En Cuaresma se ha acentuado mucho más el aspecto negativo de renuncia que el positivo de preparación y enriquecimiento. La nueva disciplina permite sustituir algunas privaciones por acciones positivas. Y con acierto. Lejos de ser un empobrecimiento, la conversión y penitencia cristiana son un enriquecimiento de la personalidad, una condición de equilibrio. 
El hombre espiritual emerge con sus exigencias por encima del puramente animal, el espíritu domina la materia y el orden nace del caos de las tendencias inoperantes. Es al mismo tiempo una plenitud, la cual no existe sin algo de renuncia al egoísmo, como la viña podada para que pueda llevar más fruto (Jn 15). Y es también un signo de liberación. Nadie puede ser libre si no es dueño de sí mismo (Matías Claudius). La penitencia lleva al autodominio por el que se puede vivir sin estar esclavizado a nada. Al igual que la verdad, también la penitencia nos hace libres (Jn 8, 32). La práctica del deporte con sus exigencias comprueba abundantemente esta tesis. 
La reflexión de la Cuaresma consiste en ver dónde se está y cambiar lo que debe ser cambiado. Es posible la superficialidad religiosa que ignora su verdadera situación ante Dios. Las carteleras cuaresmales con invitaciones a oír la palabra de Dios pueden ser un signo, como el de la higuera o el de los galileos ajusticiados, por el que Jesús tiene un mensaje que dirigir a todos.

Agradecemos al P. Victoriano García, delegado de la Orden de los Mínimos en España, por obsequiarnos con esta meditación cuaresmal.

10/3/25

PEREGRINOS HACIA LA PASCUA (MONJAS MÍNIMAS DE ARCHIDONA)

 


TALLER DE FORMACIÓN EN ALAQUÀS (VALENCIA)



Nuestros hermanos y hermanas de la fraternidad de Alaquàs (Valencia) de la Orden Mínima Seglar han disfrutado en la jornada de hoy de un taller de formación centrado en la figura de san Juan de Dios, quien viviera su camino de santidad en la hospitalidad y la entrega desmedida desde la cercanía al carisma mínimo. De hecho, durante mucho tiempo se ha creído que fue mínimo de nuestra Orden dado que fue enterrado amortajado con su hábito, presidiendo su funeral el P. Corrector General de los mínimos, presente en Granada en aquel 8 de marzo de 1550.

D. Ismael Ortíz, párroco de La Asunción de Nuestra Señora y hermano de la Orden de San Juan de Dios nos invita en su charla cuaresmal a la conversión y entrega desde el carisma de su santo fundador. Para ello nos hace llegar una carta del mencionado santo que puedes descargar y meditar en el siguiente enlace: