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30/7/26

ROSARIO Y EUCARISTÍA MENSUAL POR LA BEATIFICACIÓN DE LA M. SOCORRO - ARCHIDONA (MÁLAGA)

Iglesia de las MM. Mínimas de Archidona (Málaga)

Como cada último domingo de mes, el pasado 26 de julio la Comunidad de Monjas Mínimas de Archidona recordó a la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras con el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía, en compañía de numerosos devotos, para pedir al Señor el avance de su causa de beatificación.

El Rosario comenzó a las 19:30 horas y estuvo centrado en la misericordia de Dios. En cada misterio se meditó un aspecto particular de este atributo divino, tal como lo refleja Madre Socorro en sus Escritos. La misericordia de Dios constituye el eje de toda su vida y de su espiritualidad; escuchar sus palabras es adentrarse con ella en el insondable abismo del Amor divino.

Mientras se rezaban las Avemarías, los fieles contemplaban en la pantalla diversas imágenes relacionadas con las meditaciones propuestas, favoreciendo así un clima de oración y de recogimiento.

Al concluir el Rosario, a las 20:00 horas, dio comienzo la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por don Jesús Araguás Gutiérrez, sacerdote adscrito a la parroquia de Santa Ana de Archidona. Concelebró el padre Manuel Adolfo Santana González, religioso Trinitario Recoleto, natural de Archidona y actualmente misionero en Perú.

Durante la homilía, don Jesús destacó cómo las palabras del Evangelio se reflejan de manera admirable en la vida de Madre Socorro. Ella encontró el tesoro escondido de la vida religiosa y fue capaz de dejarlo todo para alcanzarlo; descubrió la perla de gran valor de una existencia enteramente entregada a Dios y renunció a cuanto poseía con tal de hacerla suya. Su ejemplo de generosidad continúa estimulándonos a elegir siempre los valores del Evangelio por encima de las riquezas pasajeras de este mundo.

En el templo se percibía un profundo clima de contemplación y de fervor, en el que muchos experimentaban la presencia espiritual de Madre Socorro.

Al término de la celebración, la Madre Superiora, Sor Lourdes Sánchez-Lafuente Cano, invitó a todos los presentes a rezar la oración para pedir al Señor el feliz avance de la Causa de beatificación de la Sierva de Dios, Madre María del Socorro Astorga Liceras, así como la concesión de un milagro por su intercesión.

“¡Oh Bondad infinita de mi Dios! que por sí solo y sólo por quién es,
se debe amar con toda el alma sin interés alguno, pues por sí sólo se lo merece.”
M. Socorro

“Ojalá que todas las criaturas conocieran el amor que nos tiene Dios,
aún cuando experimentemos el castigo, pues sólo desea mi amado Dios
vernos arrepentidos y que acudamos a su Misericordia a pedir perdón
con una confianza grande en su poder infinito.”
M. Socorro

“Mi amado Esposo Jesús, mandándome que ame a mis prójimos,
me pone de ejemplo cómo Él nos ha amado.
Es así, nos ha amado más que a sí mismo,
pues no perdonó su vida para dárnosla a nosotros.”
M. Socorro

“En una ocasión, quedé enseñada para tener más paciencia,
recordando que yo, sin merecerlo, estoy continuamente pidiendo
a las puertas de la misericordia de Dios. ¡Dios sea bendito y tenga misericordia de mí!”.
M. Socorro

“Me avergüenzo, Madre mía, de mi mala correspondencia.
Sólo espero de Vos, que me ayudéis y amparéis con vuestra protección
y me enseñéis a ser fiel a Dios y agradecida a sus beneficios.”
M. Socorro


Desde este blog, agradecemos a nuestras MM. Mínimas de Archidona por hacernos partícipes de esta cita que, recuerden, se llevará a cabo el último domingo de cada mes. 

1/7/26

ROSARIO Y EUCARISTÍA MENSUAL POR LA BEATIFICACIÓN DE LA M. SOCORRO - ARCHIDONA (MÁLAGA)


El pasado domingo 28 de junio, la comunidad de MM. Mínimas de Archidona (Málaga) invitó a los fieles de la ciudad a unirse en una súplica común al Señor para implorar el avance de la causa de beatificación de la Sierva de Dios, Madre María del Socorro Astorga Liceras. Esta iniciativa se repetirá mensualmente, el último domingo de cada mes. 

El rezo de un Santo Rosario "especial" comenzó a las 19:00 horas. Dado que es el mes del Corazón de Jesús, de gran importancia en la espiritualidad de la M. Socorro, cada misterio incluyó un texto de sus escritos en el que revela su relación esponsal con el Corazón de Jesús. 

Mientras se rezaban las avemarías, se proyectaron en la iglesia imágenes que representaban vívidamente el misterio proclamado y ayudaban a meditar sobre él. 






El Santo Rosario concluyó con el rezo de la Letanía al Sagrado Corazón de Jesús. 

A las 20:00 horas, se celebró la Eucaristía, oficiada por el P. Jesús Araguás, párroco de Santa Ana en Archidona, quien destacó la especial intención de esta Misa por la causa de la Madre Socorro e invitó a los fieles a conocer y difundir su mensaje y a implorar su intercesión para obtener milagros. 

Las MM. Mínimas amenizaron la liturgia con cantos inspirados en los escritos de la Sierva de Dios, creando un ambiente de gran fervor espiritual. Al finalizar, la Superiora, M. Lourdes, invitó a todos los fieles a rezar la oración para invocar su intercesión.

Desde este blog, agradecemos a nuestras MM. Mínimas de Archidona por hacernos partícipes de esta cita que, recuerden, se llevará a cabo el último domingo de cada mes. 



29/6/26

XIII CONGRESO NACIONAL TOM (ITALIA)

El pasado sábado 27 de junio, la fraternidad de la Orden Mínima Seglar de Alaquàs (Valencia - España) ha participado vía Meet en el XIII Congreso Nacional del TOM (Tercera Orden de los Mínimos) de Italia. La invitación vino dada por la necesidad de construir una fraternidad universal de todos los terciarios mínimos repartidos por el mundo. 

Este es el resumen de la aportación de la fraternidad valenciana durante la jornada:

"Los terciarios mínimos podemos superar la aparente paradoja de “estar en la cueva” y en el mundo al mismo tiempo viviendo con coherencia nuestra vocación cristiana, sin separar la vida espiritual de la cotidiana. Los mínimos estamos llamados a vivir en el mundo, pero sin asumir sus valores contrarios al Evangelio, convirtiendo la relación con Dios y con los hermanos en un único camino de santidad.

Como laicos católicos, los miembros laicos de la Familia Mínima debemos contribuir a la construcción de una sociedad más humana mediante el testimonio de vida, la unidad y el respeto a la diversidad. 

Inspirados por el carisma penitencial de san Francisco de Paula, estamos llamados a una continua conversión y a ser “apóstoles dinámicos”, con una espiritualidad profundamente contemplativa que se alimenta de la Palabra y se traduce en acciones concretas.

Lejos de huir del mundo, los mínimos debemos practicar la caridad activa, llevando esperanza y confianza a quienes sufren. Vivir el Evangelio implica comprometerse con la misión de la Iglesia, ser luz en las dificultades de los demás y encontrar, con creatividad y generosidad, nuevas formas de servicio y solidaridad”.


16/6/26

FIESTA DEL BEATO GASPAR DE BONO 2026 (CASA NATAL DEL BEATO - VALENCIA)




El pasado fin de semana, la Asociación “El Clau” de Valencia, propietarios y custodios de la casa natal del Santo Beato Gaspar de Bono, celebró los actos de su fiesta anual. 

La celebración contó con la presencia del Obispo auxiliar de la diócesis, D. Arturo García, y la del P. Taras Yeher O. M., postulador general de la Orden de los Mínimos, además de con una representación de la fraternidad de Alaquàs de la OMS, vinculada desde hace más de 20 años con la casa natalicia.



Previo al día grande, se celebraron diferentes actividades lúdicas y culturales entre las que destaca la noche dedicada a la música tradicional valenciana: “el cant valencià d’estil”, que son coplas dedicadas al Beato y a los asistentes, con versos compuestos al instante, acompañados por instrumentos de viento y guitarras.

A la procesión asistieron una amplia representación de las fallas colindantes, altares vicentinos y algunas hermandades de la Semana Santa Marinera, vinculadas a esta fiesta.


El broche de oro de la celebración tendrá lugar el día propio del Beato, 14 de julio, en el que se celebrará una ofrenda floral y una misa en la parroquia de San Sebastián, antiguo convento de los Mínimos en Valencia, lugar donde profesó, vivió y murió el santo Beato.

14/6/26

SOLEMNIDAD DE SAN FRANCISCO DE PAULA EN ARCHIDONA (MÁLAGA)


CRÓNICA

El sábado 13 de junio de 2026 a las 12,00 h. se celebró en la iglesia de las Monjas Mínimas de Archidona (Málaga) la bendición de la imagen restaurada de su Fundador, San Francisco de Paula y una Eucaristía en acción de gracias.

Esta imagen de S. Francisco de Paula es una escultura de bulto redondo, de las denominadas “de vestir”, realizada en madera tallada y policromada en cabeza, manos y piernas desde las rodillas. Por su estilo barroco se puede datar al siglo XVII, pero se desconoce su autor. Representa a San Francisco de Paula como ermitaño, con una larga barba, vestido con sayal y capucho; porta una maqueta de una iglesia en la mano izquierda realizada en plata y un báculo pastoral en la derecha, símbolos de su condición de fundador de una Orden religiosa. Se le reconoce fundamentalmente por su hábito, que lleva un Charitas rodeado de rayos sobre el pecho.

La obra se encontraba en un estado de conservación precario con muchas grietas y fisuras, que hacían peligrar su estabilidad estructural.

La restauración fue obra de los maestros Juan Alberto Filter e Isabel María Rabadán, su esposa, que antes de la Misa, explicaron las distintas fases del largo proceso, con la proyección de la imagen antes y después de la labor.


La Eucaristía fue presidida por P. Taras Yeher, Postulador General de la Orden de los Mínimos, que vino expresamente desde Roma para este evento, acompañado por el párroco de Archidona, Don Francisco Sánchez y por el Vicario parroquial, Don Nicasio Gail.


La Superiora de la comunidad, Madre Lourdes Sánchez-Lafuente Cano, en su discurso de agradecimiento a conclusión de la celebración, puso de relieve que al contemplar de nuevo la imagen restaurada de San Francisco, se renovaba también la devoción, la memoria y el cariño profundo que el pueblo y la comunidad de Monjas Mínimas profesan a este santo tan humilde y tan grande.


Con mucha emoción expresó un sentido agradecimiento a todos los que habían colaborado a esta restauración, porque, dijo, conservar este patrimonio no significaba solamente cuidar una obra artística, sino preservar la historia, la fe y las emociones de quienes, durante tantos años, han rezado ante esta bendita imagen de San Francisco de Paula.




HOMILÍA DEL P. TARAS YEHER
POSTULADOR GENERAL DE LA ORDEN DE LOS MÍNIMOS


Queridas hermanas Monjas Mínimas, queridos hermanos y hermanas en el Señor:

Hoy la Iglesia nos reúne en torno a una figura pequeña y grande a la vez: san Francisco de Paula. Pequeña, porque él quiso ser mínimo, pobre, humilde, escondido, servidor. Grande, porque Dios sabe hacer grandes a los humildes; sabe levantar desde lo pequeño una luz que no se apaga.

Celebramos esta solemnidad en un lugar especialmente querido por san Francisco: un monasterio de sus hijas, de mujeres consagradas que, en el silencio, en la oración, en la penitencia y en la caridad, mantienen viva una llama que no pertenece solo a ellas, sino a toda la Iglesia. Y hoy, además, esta celebración tiene un signo visible: ha sido bendecida la imagen restaurada de san Francisco de Paula. Una imagen que vuelve a aparecer ante nuestros ojos con nueva belleza, como si nos dijera: también la fe necesita ser restaurada, también la esperanza necesita ser limpiada del polvo, también la caridad necesita recuperar su rostro luminoso.

Pero una imagen de un santo no es simplemente un objeto devocional. No está aquí para sustituir a Cristo, sino para conducirnos a Cristo. No está aquí para detener nuestra mirada, sino para educarla. Porque los santos son como ventanas: a través de ellos entra una luz que viene de Dios.

La primera lectura nos ha hablado de un desierto que florece. “Se alegren el desierto y la tierra seca, regocíjese la estepa y florezca”. Es una promesa hermosa, pero también muy realista. Porque todos conocemos algún desierto: el desierto del cansancio, de la soledad, de la enfermedad, de la rutina, de una fe que a veces parece seca; el desierto de las familias heridas, de los jóvenes desorientados, de los ancianos olvidados; el desierto de un mundo que corre mucho, pero no siempre sabe hacia dónde va.

Y en medio de ese desierto, Dios promete una flor.

San Francisco de Paula fue una de esas flores que Dios hizo brotar en la tierra. No fue una flor de apariencia, sino de profundidad. No fue grande porque buscó poder, fama o reconocimiento. Fue grande porque dejó espacio a Dios. Y cuando una persona deja espacio a Dios, el desierto empieza a cambiar.

Este es quizá el primer mensaje de san Francisco para nosotros: no tengamos miedo de ser pequeños. El mundo nos dice continuamente que hay que ser importantes, visibles, influyentes, fuertes. El Evangelio, en cambio, nos dice que Dios revela sus secretos a los pequeños. Jesús lo proclama hoy con alegría: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños”.

Los pequeños no son los ingenuos. No son los débiles sin esperanza. Los pequeños son los que no se ponen en el centro. Son los que saben escuchar. Son los que no necesitan ocupar todo el espacio. Son los que, aun con sus heridas, siguen confiando. Son los que no hacen ruido, pero sostienen la vida de muchos.

Queridas hermanas, vuestra vocación mínima es una predicación silenciosa de esta verdad. En un mundo que tantas veces mide la vida por la utilidad, por la productividad y por la visibilidad, vuestra presencia dice otra cosa: que una vida escondida en Dios puede ser fecunda; que la oración no es evasión, sino raíz; que la penitencia cristiana no es tristeza, sino libertad; que la clausura no es ausencia del mundo, sino una forma misteriosa y profunda de abrazarlo ante Dios.

Y a vosotros, hermanos y hermanas aquí presentes, san Francisco os dice también: la santidad no está lejos. No empieza en gestos extraordinarios, sino en la caridad concreta. En la paciencia de cada día. En el perdón dado y recibido. En el trabajo hecho honestamente. En el cuidado de los hijos, de los padres, de los pobres, de los enfermos. En esa fidelidad humilde que casi nadie ve, pero que Dios mira con ternura.

La segunda lectura nos ha llevado al corazón de todo: la caridad. San Pablo lo dice con palabras que atraviesan los siglos: si no tengo caridad, no soy nada. Puedo hablar, saber, hacer, organizar, dar, incluso sacrificarme; pero si me falta la caridad, todo queda vacío.

San Francisco de Paula entendió esto profundamente. Su vida puede resumirse en una palabra que es también un fuego: Charitas. Caridad. Pero la caridad cristiana no es solo sentimiento amable, ni simple generosidad humana. La caridad es el amor de Dios derramado en el corazón. Es mirar al otro no como una carga, sino como un hermano. Es aprender a vivir no preguntando siempre: “¿Qué me corresponde?”, sino: “¿Qué puedo ofrecer?”.

La caridad es paciente: por eso sostiene a las comunidades. La caridad es benigna: por eso cura las heridas. La caridad no busca su propio interés: por eso hace posible la vida familiar, la vida religiosa, la vida de la Iglesia. La caridad todo lo espera: por eso no declara perdido a nadie.

Hoy necesitamos mucho esta caridad. La necesitan nuestras casas, cuando el diálogo se vuelve difícil. La necesitan nuestras comunidades, cuando aparecen cansancios y diferencias. La necesita la Iglesia, para no convertirse en una institución fría, sino en una madre que escucha, acompaña y levanta. La necesita el mundo, para no acostumbrarse a la injusticia, a la violencia, a la indiferencia.

Y aquí entra también el signo de la imagen restaurada. ¿Qué significa restaurar una imagen? Significa quitar lo que oscurece, reparar lo que se ha dañado, devolver la armonía de los colores, permitir que el rostro vuelva a hablar.

Pero tal vez, mientras restauramos una imagen, Dios quiere restaurar también algo en nosotros.

Quizá hay en nosotros una fe cubierta de polvo. Quizá una esperanza agrietada. Quizá una caridad que se ha cansado. Quizá una imagen de Dios deformada por miedos, decepciones o heridas. Quizá una imagen del prójimo que necesita ser purificada.

San Francisco de Paula, desde esta imagen restaurada, no nos mira para ser admirado, sino para preguntarnos: ¿y tú? ¿Dejarás que Dios restaure tu corazón? ¿Dejarás que Cristo vuelva a poner luz en lo que se ha apagado? ¿Dejarás que la caridad sea otra vez el centro de tu vida?

Porque la belleza cristiana no es decoración. La belleza cristiana es una llamada. Una iglesia bella, una imagen restaurada, un canto, una liturgia, una comunidad orante: todo esto puede abrir una pregunta en el corazón. Y a veces una pregunta es ya el comienzo de la fe. Una pregunta sencilla, profunda, insistente: Dios, ¿dónde estás? Dios, ¿qué quieres de mí? Dios, ¿cómo puedo volver a ti?

El Evangelio nos da la respuesta más consoladora: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. Jesús no dice: venid a mí los perfectos. No dice: venid a mí los que ya lo tenéis todo claro. No dice: venid a mí los fuertes. Dice: venid los cansados, los agobiados, los pequeños.

Esta es la puerta del Evangelio: no el orgullo, sino la confianza. No la autosuficiencia, sino la humildad. No la dureza, sino la mansedumbre.

Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. San Francisco aprendió esa lección. Y por eso su santidad no fue áspera, aunque fuera penitente; no fue triste, aunque fuera austera; no fue distante, aunque fuera exigente. Fue una santidad con el corazón encendido por la caridad.

Hoy, en este monasterio, ante esta comunidad de Monjas Mínimas y ante tantos fieles, pidamos esa gracia: volver a lo esencial. No necesitamos una fe ruidosa, sino verdadera. No necesitamos una caridad de palabras, sino de obras. No necesitamos aparentar santidad, sino dejarnos transformar por Cristo.

Que esta imagen restaurada de san Francisco de Paula sea para todos un recordatorio. Para las hermanas, que su vocación sigue siendo necesaria y preciosa en la Iglesia. Para todos nosotros, que la santidad se vive en la vida cotidiana. Para los jóvenes, que no tengan miedo de preguntarse por Dios. Para los ancianos y enfermos, que su vida sigue teniendo una fecundidad escondida. Para todos nosotros, que la pequeñez no es fracaso cuando se pone en manos de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, san Francisco de Paula nos toma hoy de la mano y nos conduce al Evangelio. Nos muestra el camino de los pequeños, de los mansos, de los humildes. Nos recuerda que la caridad no pasa nunca. Y nos invita a dejar que Dios haga florecer nuestros desiertos.

Que el Señor restaure en nosotros su imagen.
Que nos haga sencillos para escucharle.
Humildes para servirle.
Fuertes para amar.
Y mínimos, para que solo Él sea grande.

Amén.



Nuestro más profundo agradecimiento a las MM. Mínimas de Archidona por hacernos llegar las fotografías y textos que conforman esta entrada del blog.

2/5/26

FIESTA DE SAN FRANCISCO DE PAULA EN LAS MM. MÍNIMAS DE TRIANA (SEVILLA)


Con el mes de mayo llega la fiesta litúrgica de nuestro fundador San Francisco de Paula. Esto se debe a que la conmemoración de su pío tránsito (2 de abril) suele verse relegada por los días de la Cuaresma e, incluso, de la propia Semana Santa.

La noticia de su canonización en el Vaticano, el 1 de mayo de 1519, llegó a su ciudad natal, Paola, a los tres días. Por ello, desde entonces, la ciudad que lo vio nacer celebra su fiesta con gran solemnidad cada 4 de mayo, fecha que también aprovecha la Orden de los Mínimos.


En el monasterio de las MM. Mínimas de Triana (Sevilla), ha tenido lugar un solemne, entrañable y fraternal encuentro con este motivo. A la comunidad trianera de mínimas, se unieron algunas mínimas del monasterio de Daimiel (Ciudad Real), los mínimos del convento sevillano de la calle Arroyo y varios colaboradores de ambos monasterios, así como un hermano pasionista, una postulante mínima y el fraile Gilbert, mínimo camerunés en su etapa del estudiantado. 



10/2/26

CONVIVENCIA-RETIRO MÍNIMO DE CUARESMA


Queridos hermanos y hermanas:

Una vez ultimados los preparativos, os avanzamos el programa y los horarios que seguirá la CONVICENVIA-RETIRO que realizaremos D.M. el próximo día 28 de febrero, sábado, en la casa madre de las Operarias Catequistas (calle Padre Guillem, nº 5 -46970 Alaquàs-) 

El título genérico de la jornada es “Del Tabor a la Pascua de la mano de San Francisco de Paula” y se enmarca dentro de la Cuaresma y de los talleres de formación que estamos realizando.

También pretende ser un día de “encuentro fraterno”  y a su vez de comunión con las Operarias Catequistas, fundadas por la Venerable Madre Josefa Campos (que formó parte de nuestra fraternidad), por lo que os animamos fervientemente a participar.

PROGRAMA
De 9:15 a 9:30 h - Acogida y entrega de materiales.

A las 9:30 h - Inicio de la actividad (capilla).
Exposición del Santísimo.
Laudes.
Meditación ( a cargo de nuestro Consiliario Mn. Salvador Palomares).
Oración personal.
Reserva eucarística (a las 11:30 aprox.).

De 11:30 a 12:00 h - “Coffee Time” y confección de los equipos de trabajo.

A las 12:00 h - Ángelus (capilla).

De 12:00 a 13:00 h - Trabajo en equipo (salas habilitadas).

A las 13:00 h - Hora intermedia (capilla).

A las 13:30 h - Comida compartida (cada persona trae la suya… la fraternidad pone lo compartido).  

Acabada la comida, como sobremesa, haremos la PUESTA EN COMÚN de lo que hayamos trabajado en equipo.

A las 16:30 h - Oración final (Vísperas del II domingo de Cuaresma) y despedida.


Para una mayor y mejor organización, si puedes, confirma tu asistencia por whatsapp al 601 110 178 (Paco).

Para colaborar con los gastos (donativo a las Operarias Catequistas) haremos una aportación voluntaria mínima de 5 € por participante.

PD: A título informativo os comunicamos que, antes del inicio de nuestro encuentro, en la capilla de las Operarias Catequistas hay  MISA a las 8:30 h.

Por el Consejo de la fraternidad

10/12/25

CENTENARIO DE LA VENERABLE M. CONSUELO UTRILLA O. M.

El pasado fin de semana, la Familia Mínima ha celebrado el I Centenario del nacimiento de la M. Consuelo Utrilla, monja mínima del convento de Daimiel (Ciudad Real) en proceso de beatificación y declarada ya venerable por la Santa Iglesia. 

La comunidad de MM. Mínimas celebró la efeméride con una vigilia de adoración al Santísimo y la celebración de una solemne eucaristía. En ella estuvieron presentes las sobrinas de la venerable, el P. Taras O. M., postulador general  de la Orden de los Mínimos, varios miembros de la fraternidad de la Orden Seglar Mínima de Alaquàs (Valencia) así como varios colaboradores habituales de las Mínimas de Triana (Sevilla).

La vigilia de acción de gracias junto al Señor estuvo guiada por textos de la venerable, cantos basados en ellos y otras tantas canciones propias de Hakuna.


La misa solemne, presidida por el obispo de la diócesis, contó con la asistencia de unos dieciséis sacerdotes. Tras la misma, las MM. Mínimas ofrecieron a todos los presentes un ágape en el locutorio conventual, atendiendo las Madres a todas las personas que se acercaron a saludarlas y felicitarlas por todas las gracias que emanan de este convento por intercesión de sus oraciones y de la venerable M. Consuelo Utrilla. 


Realmente fue una experiencia religiosa muy gratificante que esperamos poder repetir con frecuencia en otras ocasiones y con más miembros de la familia mínima.


22/11/25

57º ANIVERSARIO DE LA PARROQUIA DE SAN FRANCISCO DE PAULA EN XIRIVELLA (VALENCIA)

La fraternidad seglar de la Orden Mínima Seglar de Alaquàs acudió a celebrar con sus hermanos y hermanas de Xirivella el 57º Aniversario de su parroquia cuya intitulación es la de San Francisco de Paula.

Además, durante la celebración, también recibieron las insignias los nuevos componentes de la Fraternidad San Francisco de Paula allí radicada, grupo de feligreses y devotos que viven el carisma mínimo en el acontecer cotidiano de sus vidas. 

Nuestra más sincera enhorabuena por el aniversario y vuestras vidas comprometidas en el carisma mínimo.

SI TE ANIMAS ¡VEN Y VERÁS!

Carrer del Rei En Jaume, 7 - 963 793 525

23/8/25

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS EN EL 225º ANIVERSARIO DE SU PROFESIÓN RELIGIOSA


225 Años de la Profesión Religiosa
de la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras
1800 - 2025

El próximo 29 de agosto de 2025 se cumplen 225 años de la Profesión Religiosa de la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras, en el Monasterio de Jesús María del Socorro de Archidona.

Madre Socorro (1769-1814) fue monja de la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula, en una época convulsa para España y Europa. El 29 de agosto de 1800, con 31 años de edad, entregó su vida definitivamente a Dios en votos solemnes, permaneciendo fiel hasta la muerte.

Dejó como herencia una valiosa autobiografía y escritos espirituales, testimonio de su profunda unión con Cristo y de su vocación vivida en humildad y fidelidad. Hoy, su causa de beatificación está abierta y su recuerdo sigue vivo en la comunidad mínima de Archidona.

En este aniversario, su ejemplo sigue interpelando a creyentes y no creyentes, recordando que una vida entregada a Dios es siempre fuente de esperanza para el mundo.

La comunidad de monjas Mínimas de Archidona, heredera de su espíritu, quiere celebrar este aniversario con una Eucaristía que tendrá el domingo 31 de agosto 2025 a las 20 horas, en su iglesia conventual.

¡Estamos todos invitados! Además, para vivir en profundidad dicha efeméride, las Monjas Mínimas de Archidona (Málaga) nos remiten también este breve artículo:

El 29 de agosto de 1800, en el antiguo Monasterio de Jesús María del Socorro de Archidona, una joven de 31 años pronunciaba sus Votos Solemnes en la Orden de los Mínimos de San Francisco de Paula. Se llamaba María del Socorro Astorga Liceras, y aquel día su vida quedó definitivamente consagrada a Dios. Hoy, al cumplirse 225 años de aquel acontecimiento, la Iglesia y el pueblo de Archidona recuerdan con gratitud su memoria y su legado espiritual.

Un tiempo de contrastes

La vida de Madre Socorro transcurrió en una época de grandes luces y sombras. España vivía cambios políticos y sociales profundos, mientras que la vida religiosa, aunque probada por dificultades, ofrecía a muchos un refugio de fe y esperanza. En este contexto, ella eligió el
camino de la vida escondida en Cristo, abrazando con firmeza el ideal de humildad y penitencia propio de los hijos de San Francisco de Paula.

Una vida entregada a Dios 

Madre Socorro destacó por su sencillez, docilidad al Espíritu y amor ardiente a Cristo. Dejó escrita una autobiografía y escritos espirituales, en los que se transparenta la hondura de su vida interior y el estilo místico con que vivió su vocación. Sus palabras reflejan una confianza absoluta en Dios y una serenidad que ni las pruebas ni las contradicciones pudieron quebrar.

Actualidad de su mensaje

Al recordar hoy los 225 años de su Profesión Religiosa, no se trata solo de un aniversario histórico. La figura de la Sierva de Dios sigue siendo fuente de inspiración para las generaciones actuales, invitando a redescubrir el valor de la fidelidad y la entrega total. Su causa de beatificación, abierta en la Iglesia, quiere poner de relieve el testimonio de una mujer que, desde la clausura, se convirtió en faro de esperanza para todos.

Una celebración de fe y gratitud

La comunidad de Monjas Mínimas de Archidona, heredera de su espíritu, quiere celebrar este aniversario con una Eucaristía que se tendrá el Domingo 31 de agosto a las 20 horas en su iglesia conventual. La vida de Madre Socorro, humilde y escondida, resuena hoy como una llamada actual a vivir desde Dios, con sencillez y confianza.

Como escribió san Juan Pablo II a los consagrados: «Vuestra vida escondida con Cristo en Dios hace presente en el corazón de la Iglesia y del mundo los valores del Reino futuro». Eso fue lo que vivió Madre María del Socorro hace 225 años, y lo que la Iglesia celebra con esperanza en este tiempo de gracia.

31/5/25

APERTURA DEL AÑO JUBILAR EN EL TEMPLO EXPIATORIO DE LAS MM. MÍNIMAS DE MORA D´EBRE (TARRAGONA)

 


El sueño de la Venerable M. Filomena Ferrer O. M. (1841-1868) de erigir un templo expiatorio en honor al Sagrado Corazón de Jesús terminó cumpliéndose el 5 de junio de 1925 cuando el obispo de Tortosa, Mons. Bilbao, procedió a su bendición. 

Desde entonces, la comunidad de MM. Mínimas allí radicada en 1894, procedentes del monasterio de Valls, siguen elevando sus oraciones en reparación, expiación y desagravio.

Cumplido el centenario la Santa Iglesia ha concedido un año jubilar que se extenderá desde el 30 de mayo de 2025 al 5 de junio de 2026 por la que todos los que hasta allí peregrinen pueden lucrar la indulgencia plenaria cumplidas las condiciones pertinentes (confesión y comunión en los días previos o posteriores, rezar el Credo y un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria por las intenciones del Papa).


Con una solemne eucaristía, presidida por el obispo Mons. Sergi Gordo y en la que se hizo presente la Fraternidad Mínima Seglar de Alaquàs (Valencia) en la figura de su corrector y esposa, quedó inaugurado este año de gracia en la historia de la Iglesia en general y de la Orden de los Mínimos en particular. 

Desde esta web agradecemos a Francisco Martínez, corrector de la fraternidad, por compartirnos las imágenes del evento.



Por último, compartirles la entrevista que la cadena SER ha realizado a la M. Inmaculada, correctora de la comunidad.

25/5/25

NUEVO CANAL DE WHATSAPP


Búscanos como SAN FRANCISCO DE PAULA - MÍNIMOS EN FAMILIA.

Entre más miembros seamos y a cuantas más personas lo difundamos a más público llegará el conocimiento del mismo dado el algoritmo propio de esta red social. 

Recuerda que participar en él no conlleva, en ningún caso, que se compartan tus datos personales (número de teléfono, nombre, etc.), pues sólo es un medio para recibir información y contenidos relacionados con el carisma.

Por supuesto, al canal se pueden unir y abandonarlo cuantas veces lo deseen con un solo click.

¡Ayúdanos a dar a conocer a nuestra querida Orden de los Mínimos allende los mares!

Gracias por vuestra colaboración.


8/5/25

HABEMUS PAPAM



V. Oremos por nuestro Papa León XIV

R. Que el Señor lo guarde, le dé larga vida, lo haga santo en la tierra
y no lo entregue a la voluntad de sus enemigos.

Padre nuestro. Ave María. Gloria.


OREMOS

Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles,
mira con bondad a tu siervo León XIV,
a quien constituiste pastor de tu Iglesia.

Te rogamos que lo sostengas con tu amor,
para que, con su palabra y su ejemplo,
conduzca al pueblo que le has confiado,
y llegue junto con él a la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.


20/4/25

¡FELIZ Y MÍNIMA PASCUA DE RESURRECCIÓN!


ORACIÓN

Jesús resucitado, gracias por amarnos hasta el extremo haciéndonos partícipes de tu Pascua. En la alegría de tu resurrección, como san Francisco de Paula, sentimos la fuerza renovadora de tu amor que nos llama a la vida nueva y eterna desde la conversión y la penitencia.

Te pedimos que tu amor siga impulsándonos a vivir como tú viviste, entregándonos a los demás. Que nuestros ojos sepan ver las necesidades materiales de los que nos rodean: el hambre, la sed, la falta de hogar, la enfermedad, la prisión, la muerte; y que nuestro corazón sea sensible a las heridas del alma: la ignorancia, el error, la duda, la tristeza, la ofensa, la debilidad.

Concédenos la gracia de no frustrar en nosotros tu gracia, de responder a cada necesidad con gestos concretos y sencillos de amor: compartir nuestro pan y nuestra agua, ofrecer nuestro abrigo y nuestro hogar, visitar y acompañar, consolar y honrar. Danos la sabiduría y la paciencia para guiar, corregir, aconsejar, alentar, perdonar y soportar, llevando así tu paz a cada encuentro. 

Ayúdanos a que nuestra vida sea muestra de una profunda fe, de una ardiente caridad y de una esperanza confiada en oración y testimonio constante de tu misericordia viva y transformadora. Amén.

5/3/25

MENSAJE DE CUARESMA DEL P. CORRECTOR GENERAL

Carta del P. General, P. Gregorio Colatorti, a toda la Familia Mínima:

Frailes, Monjas, Terciarios.

CUARESMA 2025

Caminemos juntos, testigos de conversión y esperanza


Queridos hermanos,

Me dirijo a vosotros, como es costumbre al iniciar la Cuaresma, para sugeriros algunas reflexiones para vivir este tiempo fuerte del año litúrgico, tiempo fuerte y característico de nuestra propia espiritualidad Mínima.

Nuestra Orden se ha propuesto vivir este año jubilar partiendo de la esperanza de y -apoyados- en la santidad propia de nuestra familia religiosa; como cristianos y consagrados necesitamos detenernos y reflexionar sobre la fuente de nuestra esperanza. Jesucristo, modelo de vida plenamente humana, mediador de gracia entre Dios Padre y la humanidad, su pueblo, fuente de la vida divina, es nuestra única y verdadera esperanza en un mundo de contradicciones y de falsas esperanzas que desfiguran al hombre y su vocación al amor. La Cuaresma para los Mínimos consiste precisamente en seguir a Jesucristo, redescubriendo en el amor su verdadera humanidad y divinidad.

Quiero orientar esta reflexión partiendo del relato de la Transfiguración, centro de la Cuaresma, para reflexionar sobre su realización en la historia de la salvación por medio de Jesucristo, y en la historia de la humanidad por medio de la vida del Espíritu y la santidad de la Orden.

Toda la liturgia de la Palabra de los domingos de Cuaresma, como es natural, llama a nuestra vida Mínima a su vocación originaria. Si en el relato de Lucas 4, 1-13 estamos llamados a entrar en el desierto con Jesús para encontrar la verdadera vida en el Espíritu; Lucas 13, 1-9 nos orienta en la búsqueda constante del bien y a trabajar en su realización, sobre todo, creciendo nosotros mismos en el bien y en la virtud. En el relato del cuarto domingo de Cuaresma, Lucas 15, 1-3. 11-32, encontramos la cumbre y la meta última de nuestro camino penitencial y el redescubrimiento de la verdadera humanidad a la que nos llama Dios. 

En la meditación de la misericordia de Dios Padre y de su compasión reflejadas en este relato estamos llamados a redescubrir la perspectiva fundamental de nuestra vida y de nuestras relaciones. En mi opinión, este es uno de los relatos que el religioso Mínimo debería meditar cada día y recordar en el diario examen de conciencia.

En la prefiguración de la resurrección de Lucas 9, 28b-36 nos encontramos en la plena realización del camino de penitencia-conversión. Mediante las virtudes infundidas por el Espíritu Santo que nos ha sido dado (Rm 15,13), estamos invitados a dejarnos transfigurar en el amor, nuestra resurrección diaria del ya pero todavía no, que caracteriza la peregrinación terrena. El relato de la Transfiguración hace que el Himno Paulino del Amor, juntamente con las Bienaventuranzas se convierta en nuestro relato de referencia, nuestro programa de vida, nuestro diario examen de conciencia. En esto Jesucristo es el modelo y la realización de la firme esperanza. Esa esperanza viva y activa que nos transforma a nosotros mismos y todo lo que hacemos por amor que se utiliza por la esperanza de quien nos rodea, empezando por los que el Señor me ha puesto al lado. La esperanza no defrauda (Rm 5, 5), porque busca con paciencia, valentía y sin componendas el bien del otro, fuente a su vez del bien de cada uno de nosotros, según S. Pablo (Flp 2, 4-5).

Este es el verdadero fundamento de nuestras relaciones comunitarias, de la transfiguración de nuestras relaciones humanas en relaciones humano-divinas. ¡Es posible en Jesucristo! Y nosotros, los Mínimos, como profetas de esta esperanza, estamos llamados a dar testimonio de ella, construyéndola día a día con nuestros actos de amor, paciencia, benignidad, humildad, respeto, de búsqueda del bien desinteresadamente, de esperanza viva en la obra de Dios mediante nuestras manos, de fe y confianza inquebrantables, de paciente capacidad de saber llevar unos las cargas de los otros.

Todo esto es posible, confiando en la gracia de Dios, que actúa en nosotros, si emprendemos un camino de penitencia-purificación del pecado que nubla nuestra perspectiva de la vida, haciéndola más humana que divina. Este es el fulcro de nuestro anuncio. Este es el centro de nuestra esperanza.


1. San Nicolás Saggio y Nicolás Barré: el amor nupcial de Cristo.

1.1. La experiencia de santidad que forma parte de nuestro equipaje histórico-espiritual, múltiple y variado, es por sí misma digna de ser meditada y de entrar a formar parte de nuestros planes de formación diaria, tanto de la primera formación como de la permanente como de nuestro anuncio pastoral y misionero. En efecto si nos acercamos a los itinerarios de vida de los santos religiosos de la Primera Orden, de las Monjas y de los Terciarios, nos percatamos de cuánto Dios ha bendecido nuestro carisma con tan buenos ejemplos, y todos perfectamente integrables. Es decir, en cada uno podemos aprender y ver realizados los fundamentos de nuestra espiritualidad Mínima, o sea, la penitencia-conversión y la caridad activa, si bien realizadas ambas en itinerarios diferentes y en ámbitos diferentes. La brevedad del discurso, sin embargo, nos obliga a hacer una selección.

Nicolás Saggio y Nicolás Barré son para nosotros ejemplos destacados de una vida mística de profunda comunión con Dios, fruto de un itinerario espiritual profundo y fundado en el trato de amistad con Jesucristo. Oración, meditación de la Sagrada Escritura, Sacramentos son los fundamentos de este ejemplo común. Pero en ambos casos, aunque con medios diferentes, se manifiesta uno de los aspectos fundamentales que consiste en cultivar el propio crecimiento espiritual con el estudio que Tomás y Buenaventura asociarían a la sanctitas y llamarían doctrina. Para Nicolás Saggio la vía extraordinaria es fruto del don de la contemplación; para Nicolás Barré es la vía ordinaria de quien, siguiendo el ejemplo de los Padres de la Iglesia, ha sabido escoger la vía del estudio de una sana doctrina mediante el estudio. Los dos son testimonio de un gran amor a todos, amor al prójimo como lo ama Dios, y manifestarlo con las obras: Nicolás Saggio hacia los pobres de bienes materiales; Nicolás Barré hacia los necesitados de enseñanza y de vida cristiana. En estos dos ejemplos podemos considerar las dos almas de nuestro carisma: la llamada a la comunión con Dios y la llamada a la caridad activa.

1.2. La noche oscura que el Señor ofreció a Nicolás Barré es ejemplo destacado del itinerario de crecimiento del amor a Dios y al prójimo, tan costoso muchas veces y que implica a toda la persona. Precisamente por esto resulta ser un don de Dios y una obra de Dios, porque por estos medios nos guía a confiar sólo en Él para poder ver a los demás con sus ojos después de haber contemplado a Él mismo. Esto se ve claramente en el ejemplo de Nicolás Saggio, cuyas visiones místicas han llegado hasta nosotros con mayor evidencia. 


2. Sor Filomena Ferrer y las Monjas Mínimas de Barcelona: el mayor sacrificio de amor.

Hay que reconocer que no valoramos suficientemente los ejemplos tan preciosos de las Monjas, nuestras Hermanas, tanto del pasado como de su actual apoyo y ejemplo. Y, no obstante, ayer y hoy su ejemplo y oración mantienen viva nuestra vida Mínima, nuestra actividad y nuestro testimonio.

2.1. Filomena Ferrer es un ejemplo del pasado. En esta Santa Monja podemos ver realizado el proyecto de santidad, la vocación contemplativa y sus efectos benéficos, llenos de gracia para la vida y el testimonio del carisma Mínimo. Atraída desde la infancia por la vida contemplativa, a pesar de la oposición de sus padres y de las pruebas a las que la sometieron antes de concederle el permiso para entrar en el monasterio, Filomena, superadas con sufrimiento las pruebas, animada por una ferviente constancia y por la certeza de su vocación, ingresa finalmente en el monasterio para poder vivir esta vida contemplativa a la que siempre se había sentido llamada, con aquella alegría que ha caracterizado toda su existencia. El abandono total a la voluntad de Dios fue ciertamente para Filomena el motivo y origen de su capacidad de afrontar las dificultades y los sufrimientos. En esto demuestra encarnar desde pequeña el espíritu de Francisco de Paula por el que la verdadera fe ayuda a afrontar y soportar las dificultades y a superarlas buscando el bien para sí misma y para los demás. Sabemos por los testimonios que desde el primer día Filomena se dedica de lleno a la oración.

Su itinerario de unión con Dios nunca se detuvo, expresándose en el testimonio firme y alegre del amor que Dios manifestó al hombre por medio del corazón de su Hijo Jesús.

Por eso su vocación Mínima ha ido alimentándose de la fuerza que emanaba de la abnegación de sí misma y de la contemplación de los misterios de la vida de Jesús, especialmente de su muerte en la cruz. Por eso, desde el principio y durante toda su vida, se convirtió en un testimonio vivo de virtud y sobre todo de humildad. La aparición de la enfermedad ha sido para Filomena un motivo más para unirse a los sufrimientos de Cristo y así dejarse plasmar cada vez más a su imagen. Que su sufrimiento fuese efectivamente testimonio de su configuración con Cristo lo demuestra el hecho de haberlo afrontado siempre con alegría, con dulzura y con la sonrisa, como sabemos por el testimonio de las hermanas.

2.2. Otro testimonio fundamental para nuestra espiritualidad es el que nos llega de las Monjas Mínimas de Barcelona beatificadas el 2013La unión contemplativa con Cristo y su gran amor ha llevado a las consagradas de este monasterio a testimoniarlo hasta el último sacrificio. Es el testimonio de una fe que mira a la Jerusalén celeste como a la verdadera patria del cristiano y que está dispuesta a dar la propia vida como testimonio de la fe y del amor. Todavía hoy su testimonio produce frutos de gracia allí donde vivieron y dieron testimonio de su fe y de su consagración.

En ambos ejemplos, cada vez que se leen los testimonios, nos impacta la alegría del don, unida al dolor del sacrificio, que lleva a comprender la visión de Dios sobre la vida humana: es el amor y la unión con Dios que construyen un mundo más justo y a medida de la alta vocación a la que todo ser humano está llamado.


3. Una fe y una esperanza vivas.

3.1. Por tanto, fortalecidos por los testimonios de fe y de caridad con los que Dios ha querido jalonar el camino de la Orden, estamos convencidos de que esta esperanza no defrauda (cfr. Rm 5,5), se realiza concretamente en la historia y nos llama a ser colaboradores incansables de la misma mediante los pequeños actos diarios de unión con Dios y de acercamiento al prójimo. Seamos conscientes de poder construir también nosotros con pequeños y cotidianos actos heroicos de esperanza. Porque nuestra esperanza está bien fundada en Aquél que es el único que puede guiar nuestro camino hacia la justicia, y hacia la expresión más alta de justicia que es el amor.

Dejemos, pues, que Dios moldee nuestro corazón y veremos realizarse su designio de amor en nosotros, que nos ayudará a superar todas nuestras preocupaciones cotidianas, todas nuestras dificultades contingentes. En efecto, según el proyecto de Dios, el sufrimiento es la vía necesaria, como la cruz para la resurrección, para que podamos purificar nuestro camino de toda escoria humana. El testimonio del Papa Francisco en estos días, con su incansable dedicación a la Iglesia a pesar de su enfermedad, es un testimonio más.

Pero sólo una auténtica visión de fe, alimentada por la oración, la penitencia y por el mismo amor, nos hará capaces de ver el proyecto de Dios, incluso en medio de la tempestad de nuestro tiempo, y nos hará capaces de superar las tormentas con la seguridad de que todo forma parte del plan de Dios y que en Él todo sirve para el bien (Rm 8, 28). Hay que tomar conciencia de que Dios tiene necesidad de nuestras manos, de las manos de cada uno de nosotros, para que este proyecto de bien se lleve a término y que cada uno de nosotros está llamado a obrar con fe y esperanza allí donde ha sido puesto a vivir y testimoniar.

3.2. Con esta exhortación expreso mi deseo para que cada uno de nosotros, hijos de San Francisco de Paula, pueda vivir esta Cuaresma dando un paso más en el crecimiento espiritual personal y comunitario en beneficio de toda la Familia Religiosa.

En este contexto quiero añadir, además de lo dicho hasta ahora, que el crecimiento de toda la Orden de los Mínimos depende de cuánto seamos capaces de integrar la riqueza que aporte cada una de las tres ramas de nuestra Orden. Por tanto, es tarea de cada una de las ramas de la Orden cultivar no sólo la santidad personal, sino también cuidar y reconocer la del pasado, la de nuestro tiempo en nuestra experiencia de Vida Mínima. En esta perspectiva es bueno también reconocer el trabajo que han ofrecido muchos miembros de las tres ramas de la Orden, animados por los varios postuladores, para que la santidad en la Orden de los Mínimos fuese reconocida por la Iglesia.

Aprovecho la ocasión para exhortar a continuar este trabajo común y a no dejarnos desanimar por las dificultades propias del tiempo.

Un abrazo fraterno para todos.


Los Ángeles, 5 de marzo de 2025

Miércoles de Ceniza


P. Gregorio Colatorti

Corrector General