29/9/26

ROSARIO Y EUCARISTÍA MENSUAL POR LA BEATIFICACIÓN DE LA M. SOCORRO - ARCHIDONA (MÁLAGA)

Como cada último domingo de mes, el pasado 27 de septiembre la Comunidad de Monjas Mínimas de Archidona hizo memoria de la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras meditando sobre el tema de la confianza en Dios a la luz de sus Escritos, con el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía dominical.








1/9/26

BENDICIÓN DE UN PANEL EN MEMORIA DE LA SIERVA DE DIOS M. Mª DEL SOCORRO


El pasado domingo, 30 de agosto, en la iglesia de las Monjas Mínimas de Archidona, tuvo lugar la bendición de un panel conmemorativo dedicado a la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras.

El acto se celebró al término del Santo Rosario y de la Eucaristía que, como cada último domingo de mes, reúne a la Comunidad y a los devotos de Madre Socorro para pedir al Señor por el avance de su causa de beatificación.

La bendición fue impartida por don Francisco Sánchez Pérez, párroco de Archidona (Málaga), quien había presidido la celebración eucarística, acompañado por don Nicasio Gail Jiménez, vicario parroquial, y por don Jesús Araguás Gutiérrez, sacerdote adscrito a la parroquia de Santa Ana. Acto seguido, el panel fue colocado a la entrada del oratorio donde descansan los restos mortales de la Sierva de Dios.

El objetivo de este panel es ofrecer, de una sola mirada, una síntesis de la vida y de la espiritualidad de Madre Socorro. Bajo el lema «Apóstol de la Bondad y Misericordia de Dios», presenta los principales momentos de su existencia: su infancia en Archidona, su temprana devoción a la Virgen María y a Jesús Eucaristía, el descubrimiento de su vocación religiosa, su ingreso en el monasterio de las Monjas Mínimas y su vida de oración, penitencia y caridad.

Recuerda también su humilde servicio a la Comunidad como enfermera, tornera y portera, su caridad con los pobres, su intensa vida interior y las experiencias espirituales que, por obediencia, dejó reflejadas en sus escritos. En ellos se manifiestan especialmente su amor a la Santísima Trinidad, a Cristo Crucificado y a la Eucaristía, así como su confianza filial en la Virgen de los Dolores, a quien llamaba su «Dulce Madre».

La parte gráfica del panel acompaña este recorrido con diversas escenas de su vida, permitiendo acercarse de manera sencilla y visual a la figura de esta monja Mínima. Incluye asimismo la oración para la devoción privada, en la que se pide a la Santísima Trinidad, por intercesión de la Sierva de Dios, la gracia solicitada y su glorificación en la Iglesia.

De este modo, el nuevo panel quiere ser no solo un recuerdo de Madre Socorro, sino también un instrumento para darla a conocer y difundir su mensaje espiritual, invitando a cuantos se acerquen al monasterio a descubrir el testimonio de una vida enteramente entregada al amor de Dios y al servicio de los hermanos.

Invitamos a cuantos todavía no conocen a esta Sierva de Dios a acercarse a Archidona (Málaga), visitar el lugar donde descansan sus restos mortales y contemplar este nuevo panel, que ayudará a conocer mejor su vida, su espiritualidad y, sobre todo, su mensaje de bondad y misericordia de Dios.

Sor Lourdes



30/7/26

ROSARIO Y EUCARISTÍA MENSUAL POR LA BEATIFICACIÓN DE LA M. SOCORRO - ARCHIDONA (MÁLAGA)

Iglesia de las MM. Mínimas de Archidona (Málaga)

Como cada último domingo de mes, el pasado 26 de julio la Comunidad de Monjas Mínimas de Archidona recordó a la Sierva de Dios Madre María del Socorro Astorga Liceras con el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía, en compañía de numerosos devotos, para pedir al Señor el avance de su causa de beatificación.

El Rosario comenzó a las 19:30 horas y estuvo centrado en la misericordia de Dios. En cada misterio se meditó un aspecto particular de este atributo divino, tal como lo refleja Madre Socorro en sus Escritos. La misericordia de Dios constituye el eje de toda su vida y de su espiritualidad; escuchar sus palabras es adentrarse con ella en el insondable abismo del Amor divino.

Mientras se rezaban las Avemarías, los fieles contemplaban en la pantalla diversas imágenes relacionadas con las meditaciones propuestas, favoreciendo así un clima de oración y de recogimiento.

Al concluir el Rosario, a las 20:00 horas, dio comienzo la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por don Jesús Araguás Gutiérrez, sacerdote adscrito a la parroquia de Santa Ana de Archidona. Concelebró el padre Manuel Adolfo Santana González, religioso Trinitario Recoleto, natural de Archidona y actualmente misionero en Perú.

Durante la homilía, don Jesús destacó cómo las palabras del Evangelio se reflejan de manera admirable en la vida de Madre Socorro. Ella encontró el tesoro escondido de la vida religiosa y fue capaz de dejarlo todo para alcanzarlo; descubrió la perla de gran valor de una existencia enteramente entregada a Dios y renunció a cuanto poseía con tal de hacerla suya. Su ejemplo de generosidad continúa estimulándonos a elegir siempre los valores del Evangelio por encima de las riquezas pasajeras de este mundo.

En el templo se percibía un profundo clima de contemplación y de fervor, en el que muchos experimentaban la presencia espiritual de Madre Socorro.

Al término de la celebración, la Madre Superiora, Sor Lourdes Sánchez-Lafuente Cano, invitó a todos los presentes a rezar la oración para pedir al Señor el feliz avance de la Causa de beatificación de la Sierva de Dios, Madre María del Socorro Astorga Liceras, así como la concesión de un milagro por su intercesión.

“¡Oh Bondad infinita de mi Dios! que por sí solo y sólo por quién es,
se debe amar con toda el alma sin interés alguno, pues por sí sólo se lo merece.”
M. Socorro

“Ojalá que todas las criaturas conocieran el amor que nos tiene Dios,
aún cuando experimentemos el castigo, pues sólo desea mi amado Dios
vernos arrepentidos y que acudamos a su Misericordia a pedir perdón
con una confianza grande en su poder infinito.”
M. Socorro

“Mi amado Esposo Jesús, mandándome que ame a mis prójimos,
me pone de ejemplo cómo Él nos ha amado.
Es así, nos ha amado más que a sí mismo,
pues no perdonó su vida para dárnosla a nosotros.”
M. Socorro

“En una ocasión, quedé enseñada para tener más paciencia,
recordando que yo, sin merecerlo, estoy continuamente pidiendo
a las puertas de la misericordia de Dios. ¡Dios sea bendito y tenga misericordia de mí!”.
M. Socorro

“Me avergüenzo, Madre mía, de mi mala correspondencia.
Sólo espero de Vos, que me ayudéis y amparéis con vuestra protección
y me enseñéis a ser fiel a Dios y agradecida a sus beneficios.”
M. Socorro


Desde este blog, agradecemos a nuestras MM. Mínimas de Archidona por hacernos partícipes de esta cita que, recuerden, se llevará a cabo el último domingo de cada mes. 

1/7/26

ROSARIO Y EUCARISTÍA MENSUAL POR LA BEATIFICACIÓN DE LA M. SOCORRO - ARCHIDONA (MÁLAGA)


El pasado domingo 28 de junio, la comunidad de MM. Mínimas de Archidona (Málaga) invitó a los fieles de la ciudad a unirse en una súplica común al Señor para implorar el avance de la causa de beatificación de la Sierva de Dios, Madre María del Socorro Astorga Liceras. Esta iniciativa se repetirá mensualmente, el último domingo de cada mes. 

El rezo de un Santo Rosario "especial" comenzó a las 19:00 horas. Dado que es el mes del Corazón de Jesús, de gran importancia en la espiritualidad de la M. Socorro, cada misterio incluyó un texto de sus escritos en el que revela su relación esponsal con el Corazón de Jesús. 

Mientras se rezaban las avemarías, se proyectaron en la iglesia imágenes que representaban vívidamente el misterio proclamado y ayudaban a meditar sobre él. 






El Santo Rosario concluyó con el rezo de la Letanía al Sagrado Corazón de Jesús. 

A las 20:00 horas, se celebró la Eucaristía, oficiada por el P. Jesús Araguás, párroco de Santa Ana en Archidona, quien destacó la especial intención de esta Misa por la causa de la Madre Socorro e invitó a los fieles a conocer y difundir su mensaje y a implorar su intercesión para obtener milagros. 

Las MM. Mínimas amenizaron la liturgia con cantos inspirados en los escritos de la Sierva de Dios, creando un ambiente de gran fervor espiritual. Al finalizar, la Superiora, M. Lourdes, invitó a todos los fieles a rezar la oración para invocar su intercesión.

Desde este blog, agradecemos a nuestras MM. Mínimas de Archidona por hacernos partícipes de esta cita que, recuerden, se llevará a cabo el último domingo de cada mes. 



29/6/26

XIII CONGRESO NACIONAL TOM (ITALIA)

El pasado sábado 27 de junio, la fraternidad de la Orden Mínima Seglar de Alaquàs (Valencia - España) ha participado vía Meet en el XIII Congreso Nacional del TOM (Tercera Orden de los Mínimos) de Italia. La invitación vino dada por la necesidad de construir una fraternidad universal de todos los terciarios mínimos repartidos por el mundo. 

Este es el resumen de la aportación de la fraternidad valenciana durante la jornada:

"Los terciarios mínimos podemos superar la aparente paradoja de “estar en la cueva” y en el mundo al mismo tiempo viviendo con coherencia nuestra vocación cristiana, sin separar la vida espiritual de la cotidiana. Los mínimos estamos llamados a vivir en el mundo, pero sin asumir sus valores contrarios al Evangelio, convirtiendo la relación con Dios y con los hermanos en un único camino de santidad.

Como laicos católicos, los miembros laicos de la Familia Mínima debemos contribuir a la construcción de una sociedad más humana mediante el testimonio de vida, la unidad y el respeto a la diversidad. 

Inspirados por el carisma penitencial de san Francisco de Paula, estamos llamados a una continua conversión y a ser “apóstoles dinámicos”, con una espiritualidad profundamente contemplativa que se alimenta de la Palabra y se traduce en acciones concretas.

Lejos de huir del mundo, los mínimos debemos practicar la caridad activa, llevando esperanza y confianza a quienes sufren. Vivir el Evangelio implica comprometerse con la misión de la Iglesia, ser luz en las dificultades de los demás y encontrar, con creatividad y generosidad, nuevas formas de servicio y solidaridad”.


16/6/26

FIESTA DEL BEATO GASPAR DE BONO 2026 (CASA NATAL DEL BEATO - VALENCIA)




El pasado fin de semana, la Asociación “El Clau” de Valencia, propietarios y custodios de la casa natal del Santo Beato Gaspar de Bono, celebró los actos de su fiesta anual. 

La celebración contó con la presencia del Obispo auxiliar de la diócesis, D. Arturo García, y la del P. Taras Yeher O. M., postulador general de la Orden de los Mínimos, además de con una representación de la fraternidad de Alaquàs de la OMS, vinculada desde hace más de 20 años con la casa natalicia.



Previo al día grande, se celebraron diferentes actividades lúdicas y culturales entre las que destaca la noche dedicada a la música tradicional valenciana: “el cant valencià d’estil”, que son coplas dedicadas al Beato y a los asistentes, con versos compuestos al instante, acompañados por instrumentos de viento y guitarras.

A la procesión asistieron una amplia representación de las fallas colindantes, altares vicentinos y algunas hermandades de la Semana Santa Marinera, vinculadas a esta fiesta.


El broche de oro de la celebración tendrá lugar el día propio del Beato, 14 de julio, en el que se celebrará una ofrenda floral y una misa en la parroquia de San Sebastián, antiguo convento de los Mínimos en Valencia, lugar donde profesó, vivió y murió el santo Beato.

14/6/26

SOLEMNIDAD DE SAN FRANCISCO DE PAULA EN ARCHIDONA (MÁLAGA)


CRÓNICA

El sábado 13 de junio de 2026 a las 12,00 h. se celebró en la iglesia de las Monjas Mínimas de Archidona (Málaga) la bendición de la imagen restaurada de su Fundador, San Francisco de Paula y una Eucaristía en acción de gracias.

Esta imagen de S. Francisco de Paula es una escultura de bulto redondo, de las denominadas “de vestir”, realizada en madera tallada y policromada en cabeza, manos y piernas desde las rodillas. Por su estilo barroco se puede datar al siglo XVII, pero se desconoce su autor. Representa a San Francisco de Paula como ermitaño, con una larga barba, vestido con sayal y capucho; porta una maqueta de una iglesia en la mano izquierda realizada en plata y un báculo pastoral en la derecha, símbolos de su condición de fundador de una Orden religiosa. Se le reconoce fundamentalmente por su hábito, que lleva un Charitas rodeado de rayos sobre el pecho.

La obra se encontraba en un estado de conservación precario con muchas grietas y fisuras, que hacían peligrar su estabilidad estructural.

La restauración fue obra de los maestros Juan Alberto Filter e Isabel María Rabadán, su esposa, que antes de la Misa, explicaron las distintas fases del largo proceso, con la proyección de la imagen antes y después de la labor.


La Eucaristía fue presidida por P. Taras Yeher, Postulador General de la Orden de los Mínimos, que vino expresamente desde Roma para este evento, acompañado por el párroco de Archidona, Don Francisco Sánchez y por el Vicario parroquial, Don Nicasio Gail.


La Superiora de la comunidad, Madre Lourdes Sánchez-Lafuente Cano, en su discurso de agradecimiento a conclusión de la celebración, puso de relieve que al contemplar de nuevo la imagen restaurada de San Francisco, se renovaba también la devoción, la memoria y el cariño profundo que el pueblo y la comunidad de Monjas Mínimas profesan a este santo tan humilde y tan grande.


Con mucha emoción expresó un sentido agradecimiento a todos los que habían colaborado a esta restauración, porque, dijo, conservar este patrimonio no significaba solamente cuidar una obra artística, sino preservar la historia, la fe y las emociones de quienes, durante tantos años, han rezado ante esta bendita imagen de San Francisco de Paula.




HOMILÍA DEL P. TARAS YEHER
POSTULADOR GENERAL DE LA ORDEN DE LOS MÍNIMOS


Queridas hermanas Monjas Mínimas, queridos hermanos y hermanas en el Señor:

Hoy la Iglesia nos reúne en torno a una figura pequeña y grande a la vez: san Francisco de Paula. Pequeña, porque él quiso ser mínimo, pobre, humilde, escondido, servidor. Grande, porque Dios sabe hacer grandes a los humildes; sabe levantar desde lo pequeño una luz que no se apaga.

Celebramos esta solemnidad en un lugar especialmente querido por san Francisco: un monasterio de sus hijas, de mujeres consagradas que, en el silencio, en la oración, en la penitencia y en la caridad, mantienen viva una llama que no pertenece solo a ellas, sino a toda la Iglesia. Y hoy, además, esta celebración tiene un signo visible: ha sido bendecida la imagen restaurada de san Francisco de Paula. Una imagen que vuelve a aparecer ante nuestros ojos con nueva belleza, como si nos dijera: también la fe necesita ser restaurada, también la esperanza necesita ser limpiada del polvo, también la caridad necesita recuperar su rostro luminoso.

Pero una imagen de un santo no es simplemente un objeto devocional. No está aquí para sustituir a Cristo, sino para conducirnos a Cristo. No está aquí para detener nuestra mirada, sino para educarla. Porque los santos son como ventanas: a través de ellos entra una luz que viene de Dios.

La primera lectura nos ha hablado de un desierto que florece. “Se alegren el desierto y la tierra seca, regocíjese la estepa y florezca”. Es una promesa hermosa, pero también muy realista. Porque todos conocemos algún desierto: el desierto del cansancio, de la soledad, de la enfermedad, de la rutina, de una fe que a veces parece seca; el desierto de las familias heridas, de los jóvenes desorientados, de los ancianos olvidados; el desierto de un mundo que corre mucho, pero no siempre sabe hacia dónde va.

Y en medio de ese desierto, Dios promete una flor.

San Francisco de Paula fue una de esas flores que Dios hizo brotar en la tierra. No fue una flor de apariencia, sino de profundidad. No fue grande porque buscó poder, fama o reconocimiento. Fue grande porque dejó espacio a Dios. Y cuando una persona deja espacio a Dios, el desierto empieza a cambiar.

Este es quizá el primer mensaje de san Francisco para nosotros: no tengamos miedo de ser pequeños. El mundo nos dice continuamente que hay que ser importantes, visibles, influyentes, fuertes. El Evangelio, en cambio, nos dice que Dios revela sus secretos a los pequeños. Jesús lo proclama hoy con alegría: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños”.

Los pequeños no son los ingenuos. No son los débiles sin esperanza. Los pequeños son los que no se ponen en el centro. Son los que saben escuchar. Son los que no necesitan ocupar todo el espacio. Son los que, aun con sus heridas, siguen confiando. Son los que no hacen ruido, pero sostienen la vida de muchos.

Queridas hermanas, vuestra vocación mínima es una predicación silenciosa de esta verdad. En un mundo que tantas veces mide la vida por la utilidad, por la productividad y por la visibilidad, vuestra presencia dice otra cosa: que una vida escondida en Dios puede ser fecunda; que la oración no es evasión, sino raíz; que la penitencia cristiana no es tristeza, sino libertad; que la clausura no es ausencia del mundo, sino una forma misteriosa y profunda de abrazarlo ante Dios.

Y a vosotros, hermanos y hermanas aquí presentes, san Francisco os dice también: la santidad no está lejos. No empieza en gestos extraordinarios, sino en la caridad concreta. En la paciencia de cada día. En el perdón dado y recibido. En el trabajo hecho honestamente. En el cuidado de los hijos, de los padres, de los pobres, de los enfermos. En esa fidelidad humilde que casi nadie ve, pero que Dios mira con ternura.

La segunda lectura nos ha llevado al corazón de todo: la caridad. San Pablo lo dice con palabras que atraviesan los siglos: si no tengo caridad, no soy nada. Puedo hablar, saber, hacer, organizar, dar, incluso sacrificarme; pero si me falta la caridad, todo queda vacío.

San Francisco de Paula entendió esto profundamente. Su vida puede resumirse en una palabra que es también un fuego: Charitas. Caridad. Pero la caridad cristiana no es solo sentimiento amable, ni simple generosidad humana. La caridad es el amor de Dios derramado en el corazón. Es mirar al otro no como una carga, sino como un hermano. Es aprender a vivir no preguntando siempre: “¿Qué me corresponde?”, sino: “¿Qué puedo ofrecer?”.

La caridad es paciente: por eso sostiene a las comunidades. La caridad es benigna: por eso cura las heridas. La caridad no busca su propio interés: por eso hace posible la vida familiar, la vida religiosa, la vida de la Iglesia. La caridad todo lo espera: por eso no declara perdido a nadie.

Hoy necesitamos mucho esta caridad. La necesitan nuestras casas, cuando el diálogo se vuelve difícil. La necesitan nuestras comunidades, cuando aparecen cansancios y diferencias. La necesita la Iglesia, para no convertirse en una institución fría, sino en una madre que escucha, acompaña y levanta. La necesita el mundo, para no acostumbrarse a la injusticia, a la violencia, a la indiferencia.

Y aquí entra también el signo de la imagen restaurada. ¿Qué significa restaurar una imagen? Significa quitar lo que oscurece, reparar lo que se ha dañado, devolver la armonía de los colores, permitir que el rostro vuelva a hablar.

Pero tal vez, mientras restauramos una imagen, Dios quiere restaurar también algo en nosotros.

Quizá hay en nosotros una fe cubierta de polvo. Quizá una esperanza agrietada. Quizá una caridad que se ha cansado. Quizá una imagen de Dios deformada por miedos, decepciones o heridas. Quizá una imagen del prójimo que necesita ser purificada.

San Francisco de Paula, desde esta imagen restaurada, no nos mira para ser admirado, sino para preguntarnos: ¿y tú? ¿Dejarás que Dios restaure tu corazón? ¿Dejarás que Cristo vuelva a poner luz en lo que se ha apagado? ¿Dejarás que la caridad sea otra vez el centro de tu vida?

Porque la belleza cristiana no es decoración. La belleza cristiana es una llamada. Una iglesia bella, una imagen restaurada, un canto, una liturgia, una comunidad orante: todo esto puede abrir una pregunta en el corazón. Y a veces una pregunta es ya el comienzo de la fe. Una pregunta sencilla, profunda, insistente: Dios, ¿dónde estás? Dios, ¿qué quieres de mí? Dios, ¿cómo puedo volver a ti?

El Evangelio nos da la respuesta más consoladora: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”. Jesús no dice: venid a mí los perfectos. No dice: venid a mí los que ya lo tenéis todo claro. No dice: venid a mí los fuertes. Dice: venid los cansados, los agobiados, los pequeños.

Esta es la puerta del Evangelio: no el orgullo, sino la confianza. No la autosuficiencia, sino la humildad. No la dureza, sino la mansedumbre.

Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. San Francisco aprendió esa lección. Y por eso su santidad no fue áspera, aunque fuera penitente; no fue triste, aunque fuera austera; no fue distante, aunque fuera exigente. Fue una santidad con el corazón encendido por la caridad.

Hoy, en este monasterio, ante esta comunidad de Monjas Mínimas y ante tantos fieles, pidamos esa gracia: volver a lo esencial. No necesitamos una fe ruidosa, sino verdadera. No necesitamos una caridad de palabras, sino de obras. No necesitamos aparentar santidad, sino dejarnos transformar por Cristo.

Que esta imagen restaurada de san Francisco de Paula sea para todos un recordatorio. Para las hermanas, que su vocación sigue siendo necesaria y preciosa en la Iglesia. Para todos nosotros, que la santidad se vive en la vida cotidiana. Para los jóvenes, que no tengan miedo de preguntarse por Dios. Para los ancianos y enfermos, que su vida sigue teniendo una fecundidad escondida. Para todos nosotros, que la pequeñez no es fracaso cuando se pone en manos de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, san Francisco de Paula nos toma hoy de la mano y nos conduce al Evangelio. Nos muestra el camino de los pequeños, de los mansos, de los humildes. Nos recuerda que la caridad no pasa nunca. Y nos invita a dejar que Dios haga florecer nuestros desiertos.

Que el Señor restaure en nosotros su imagen.
Que nos haga sencillos para escucharle.
Humildes para servirle.
Fuertes para amar.
Y mínimos, para que solo Él sea grande.

Amén.



Nuestro más profundo agradecimiento a las MM. Mínimas de Archidona por hacernos llegar las fotografías y textos que conforman esta entrada del blog.

31/5/26

ENCUENTRO DE LA FAMILIA MÍNIMA (MÓRA D'EBRE - TARRAGONA))


El fin de semana de la Santísima Trinidad ha sido para la Familia Mínima en España un momento de encuentro y de reflexión cuyos frutos dejamos en manos del Espíritu Santo y de nuestro fundador, San Francisco de Paula.

A iniciativa de las Hermanas Mínimas de Móra d'Ebre, y en el marco de los actos de clausura del I Centenario de la fundación del convento y la construcción del templo expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, nos hemos reunido una nutrida representación de la Fraternidad de Alaquàs, Gabriella Tomai, venida expresamente desde Italia, (Terciarios), el P. Franco Santoro, Delegado general de la para la Tercera Orden,(Frailes) igualmente venido exproceso para el encuentro desde Roma y la comunidad contemplativa de Móra-Paula con Sor M. Ángeles Martín al frente (y 2 hermanas más del monasterio Paulano) y la comunidad residente en Mora, con la incansable Sor M. Inmaculada a la cabeza (Monjas Contemplativas).

El encuentro ha tenido lógicamente momentos de oración y celebración compartida, de formación y reflexión, y de confraternidad.

Cabe destacar las inestimables aportaciones de Gabriela Tomai y el P. Santoro como punto de referencia para la reflexión sobre el Carisma Mínimo y la Regla junto a las distintas aportaciones de las hermanas y de los Terciarios que han sido enriquecedoras en todos los sentidos y que nos han abierto vías de diálogo fraterno.

Con este encuentro se ha constatado que somos una familia, que San Francisco de Paula la concibió como tal y que cada una de sus ramas tiene unas características concretas pero que se unen por el carisma propio de la Orden en la penitencia evangélica y el ejercicio de la caridad.

Como conclusión ha quedado patente las ganas de encontrarse, de ayudarse, de conocerse. De fomentar la formación y la oración como fuentes y la vida cristiana con la huella mínima como expresión externa.

Damos gracias a Dios por lo vivido y pedimos la fuerza del Espíritu Santo para saberlo transmitir al resto de nuestra fraternidad y de la Familia Mínima.




#para el que ama a Dios todo es posible.


24/5/26

FIESTAS DEL BEATO GASPAR DE BONO (VALENCIA)

 


Valencia se prepara para la celebración de las fiestas en honor al Santo Beato Gaspar de Bono que, año tras año, organiza la peña "El Clau", propietarios y custodios de la casa natalicia del Beato en la calle cañete de la capital.

Como preámbulo de la fiesta, el 23 de mayo, ha tenido lugar la proclamación de la clavariesa mayor de este año en el marco del antiguo convento de los Mínimos, hoy parroquia de san Miguel y san Sebastián, donde profesó y residió el Beato.

En el acto, precedido de la celebración de la eucaristía, se le impuso la medalla de la asociación a la clavariesa y actuó como mantenedor un amigo íntimo de la misma, vinculado a diversas asociaciones y devoto del Beato.

La fraternidad de la OMS de Alaquàs nos hicimos presentes en el acto, como también lo haremos en la fiesta, reforzando los vínculos de amistad y hermandad que nos unen y que se mantienen desde 2004.

Según nos informan de la directiva de la asociación, el día de la fiesta se espera la presencia del P. Taras, postulador general de la Orden e incluso de uno de los Obispos Auxiliares de nuestra diócesis.


2/5/26

FIESTA DE SAN FRANCISCO DE PAULA EN LAS MM. MÍNIMAS DE TRIANA (SEVILLA)


Con el mes de mayo llega la fiesta litúrgica de nuestro fundador San Francisco de Paula. Esto se debe a que la conmemoración de su pío tránsito (2 de abril) suele verse relegada por los días de la Cuaresma e, incluso, de la propia Semana Santa.

La noticia de su canonización en el Vaticano, el 1 de mayo de 1519, llegó a su ciudad natal, Paola, a los tres días. Por ello, desde entonces, la ciudad que lo vio nacer celebra su fiesta con gran solemnidad cada 4 de mayo, fecha que también aprovecha la Orden de los Mínimos.


En el monasterio de las MM. Mínimas de Triana (Sevilla), ha tenido lugar un solemne, entrañable y fraternal encuentro con este motivo. A la comunidad trianera de mínimas, se unieron algunas mínimas del monasterio de Daimiel (Ciudad Real), los mínimos del convento sevillano de la calle Arroyo y varios colaboradores de ambos monasterios, así como un hermano pasionista, una postulante mínima y el fraile Gilbert, mínimo camerunés en su etapa del estudiantado. 



1/3/26

UNA PROVECHOSA JORNADA EN FRATERNIDAD


El pasado sábado 28 de febrero tuvo lugar la Convivencia-Retiro "Del Tabor a la Pascua de la mano de San Francisco de Paula" en la Casa de las Operarias Catequistas de Alaquàs (Valencia). 

La jornada estuvo guiada/animada por el consiliario de la fraternidad de la Orden Seglar Mínima, Mn. Salvador Palomares, que preparó la meditación general a partir de la cual se estableció la reflexión personal y el trabajo en grupos. 


Todo ello, además, se alternó con los momentos fuertes de la Adoración al Santísimo y la celebración eucarística para dar por concluida la jornada con el rezo de Vísperas.


Para todos aquellos interesados, pueden acceder a los materiales AQUÍ