Con el mes de mayo llega la fiesta litúrgica de nuestro fundador San Francisco de Paula. Esto se debe a que la conmemoración de su pío tránsito (2 de abril) suele verse relegada por los días de la Cuaresma e, incluso, de la propia Semana Santa.
La noticia de su canonización en el Vaticano, el 1 de mayo de 1519, llegó a su ciudad natal, Paola, a los tres días. Por ello, desde entonces, la ciudad que lo vio nacer celebra su fiesta con gran solemnidad cada 4 de mayo, fecha que también aprovecha la Orden de los Mínimos.









