20/4/25

¡FELIZ Y MÍNIMA PASCUA DE RESURRECCIÓN!


ORACIÓN

Jesús resucitado, gracias por amarnos hasta el extremo haciéndonos partícipes de tu Pascua. En la alegría de tu resurrección, como san Francisco de Paula, sentimos la fuerza renovadora de tu amor que nos llama a la vida nueva y eterna desde la conversión y la penitencia.

Te pedimos que tu amor siga impulsándonos a vivir como tú viviste, entregándonos a los demás. Que nuestros ojos sepan ver las necesidades materiales de los que nos rodean: el hambre, la sed, la falta de hogar, la enfermedad, la prisión, la muerte; y que nuestro corazón sea sensible a las heridas del alma: la ignorancia, el error, la duda, la tristeza, la ofensa, la debilidad.

Concédenos la gracia de no frustrar en nosotros tu gracia, de responder a cada necesidad con gestos concretos y sencillos de amor: compartir nuestro pan y nuestra agua, ofrecer nuestro abrigo y nuestro hogar, visitar y acompañar, consolar y honrar. Danos la sabiduría y la paciencia para guiar, corregir, aconsejar, alentar, perdonar y soportar, llevando así tu paz a cada encuentro. 

Ayúdanos a que nuestra vida sea muestra de una profunda fe, de una ardiente caridad y de una esperanza confiada en oración y testimonio constante de tu misericordia viva y transformadora. Amén.

12/4/25

SIERVA DE DIOS MADRE Mª DEL SOCORRO ASTORGA LICERAS O. M. (1769 -1814)




La comunidad de MM. Mínimas de Archidona (Málaga) pone a la disposición de todos los interesados la reciente estampa oficial creada para promover la causa de beatificación y canonización de su hermana Madre María del Socorro, así como un pequeño libreto con su biografía y noticias sobre la evolución del proceso. Pueden acceder y descargarlo en este enlace, agradeciéndoles de antemano que no dejen de difundirlo allá por donde crean conveniente.

Estampita y biografía de la Sierva de Dios Madre Mª del Socorro Astorga Liceras (1769 - 1814)



3/4/25

CCXI ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE MADRE Mª SOCORRO



Con motivo del CCXI Aniversario del tránsito de Sor Mª Socorro se llevaron a cabo varios actos en la ciudad de Archidona (Málaga) con la que la comunidad de MM. Mínimas ha querido solemnizar dicha efeméride que en este año se encuadra con su proceso de beatificación ya en su fase romana.

Así, el pasado domingo 30 de marzo, tuvo lugar una lectura poética de una cuidada selección de los escritos de Sor Mª Socorro que pueden revivir en los siguientes vídeos (además de las fotografías):


También en el archidonense Monasterio de MM. Mínimas tuvo lugar, al día siguiente, lunes 31 de marzo, aniversario de su fallecimiento, una solemne eucaristía en acción de gracias que pudieron seguir en streaming todos aquellos que así lo desearan mediante el canal que en youtube tiene la comunidad (y que les enlazamos por la variedad de vídeos e informaciones con que nos obsequian las hermanas).

Monjas Mínimas Archidona 


El sacerdote que presidió la misa concelebrada glosó durante su homilía las virtudes de la que todos deseamos ver pronto elevada a los altares si es la voluntad de Dios, hecho que, nos decía el sacerdote, no es lo fundamental, tarde más años o menos días, pues lo importante es lo inspiradora que fue la vida de nuestra hermana para ayudarnos a seguir caminando "de bien en mejor" como cristianos comprometidos y, esa realidad, es la que debe a sentirnos desde ya felices y agradecidos.

Terminada la misa, las MM. Mínimas invitaron a todos los presentes a un pequeño brindis festivo en el locutorio agradecidas por el cariño que siempre les han mostrado archidonenses y foráneos.


Nuestro agradecimiento a D. Andrés Ramos Ayala por la reseña de los mencionados actos que extractamos a continuación: 

"En los albores del siglo XIX, en una España convulsa e inmersa en ideas surgidas debido al nacimiento de las democracias censitarias y el ocaso de las monarquías absolutas; la Revolución francesa y la posterior era napoleónica ayudarían a expandir las ideas republicanas y liberales, bajo el reinado de Fernando VII, llamado «el Deseado» y «el rey Felón», quedando España un tanto rezagada respecto a la revolución industrial naciente e inmersa aún en una economía fundamentalmente agrícola, surge en Archidona una figura de especial relevancia espiritual.

Esta ciudad no queda al margen de los acontecimientos y líneas futuras que ya se dibujan en quienes sueñan con ser europeos. El último año del siglo anterior, el 28 de Agosto del 1799, tras un largo e intenso proceso de crecimiento y discernimiento espiritual, ingresa en un rincón de paz, serenidad y quietud como es el monasterio de Monjas Mínimas, Madre María del Socorro Astorga Liceras, quien, tras muchos sufrimientos por varios procesos patológicos de cierta gravedad, decide y logra formar parte de dicha comunidad y allí encuentra el camino para desarrollar su labor social, espiritual, de perfección y discernimiento vocacional enfocado a un profundo misticismo que, analizado en profundidad entronca con lo más granado de la mística del siglo XVI en España.

Viéndose abocada, por solicitud de su confesor, a escribir un diario de su sentir espiritual, encontramos numerosos escritos donde expone este sentir, vivir y deseo de fundirse en un todo con su amado el Altísimo. Escritos que, por diferentes circunstancias, han sido celosamente guardados y protegidos por las monjas del monasterio pasando como legado reverencial y esperando el momento de salir a la luz para el conocimiento, uso y dirección espiritual de muchos.

Es en estos tiempos cuando ha llegado ese momento largamente esperado y deseado por las Monjas Mínimas y por numerosos devotos que acuden a ella, cuyos restos reposan en la cripta del monasterio y son objeto de visitas diarias por todos ellos para pedir su intercesión ante Dios. Una monja archidonesa que murió en olor de santidad y a la que, al fin, se le ha iniciado el proceso de beatificación, habiendo pasado ya la parte diocesana y encontrándose en fase romana como final de tan ansiado día en que podamos ver cómo es declarada beata.

Por ello, en el aniversario de su subida al Cielo, el pasado 31 de Marzo 2025, se unieron el trabajo y la colaboración de la comunidad de Monjas Mínimas y el grupo de Amigos de Madre María del Socorro para difundir aún más su figura, espiritualidad y legado que nos dejó, escritos que podemos encontrar en dos libros editados y a la venta tanto en el torno de monasterio como en su página web.

Fue el domingo 30 de marzo cuando se realizó un acto donde se mostraban textos adaptados de Madre María del Socorro y musicalizados por el coro de monjas, cancionero que podemos encontrar en el CD editado con la interpretación magistral de las mismas por el citado coro, e interpretado ese día junto a la rapsodia de las estrofas; mostrando un camino espiritual y cuaresmal como base y horizonte hacia Dios de la espiritualidad Mínima.

Posteriormente, el lunes 31 se ofició una solemne Eucaristía, como culmen de la celebración de este aniversario de la subida al Cielo de la Sierva de Dios y seguidamente las Monjas invitaron a los fieles a una convivencia fraterna, donde se pudo degustar las delicias de dulces de cuaresma que la comunidad elabora y vende a través del torno del convento y son la base de su sustento.

Sea esta reseña una invitación a conocer a tan insigne figura, descubrir una mística archidonesa aún por ver la luz y ser objeto de estudios que nos clarifiquen el camino de perfección que tanto ansiaba y al que nos invita desde lo más profundo de su ser".

26/3/25

MEDITACIÓN CUARESMAL

LA CUARESMA COMO MENSAJE ACTUAL

Jesús nos interpela por la parábola de la higuera como un signo de los tiempos. «Tú llevas una vida estéril, no das fruto, vives por vivir y tus días van pasando uno tras otro sin pena ni gloria, mientras que la vida es breve y consiste en dar fruto de buenas obras. Los dones que has recibido no pueden ser enterrados ni quedar en barbecho”.
La reacción adecuada a esta interpelación se llama conversión. Esta palabra es una urgencia desde el comienzo del evangelio y se dirige en cuaresma a todos los bautizados especialmente. La conversión no tiene que ver sólo con los convertidos sonoros y sonados: Pablo, Agustin..., o con los paganos que primero se convertían y luego se hacían bautizar. 
La conversión es una radical orientación de la vida a Dios. El diccionario de teología la define: total orientación del hombre hacia Dios y su alejamiento radical de todo lo que de Él le aparta. La conversión abarca a todo el hombre, toda su personalidad, su pensar y querer interior, lo mismo que su actuar exterior. La conversión es una dinámica que nos dispara hacia adelante liberándonos de la vulgar mediocridad.
Tal decisión radical es necesaria. Jesús nos urge a ella bajo riesgo de correr la misma suerte de los galileos ajusticiados o de la higuera arrancada de raíz. Una vida sonriente de buenos resultados no excluye en modo alguno la necesidad de conversión. Jesús no relaciona pecado con castigo, como la superstición popular, aunque tampoco lo desconecta. No existe relación directa entre pecado y calamidades naturales, como tampoco entre santidad de vida y prosperidad material. Las leyes naturales no hacen excepciones. Las causas segundas obran con absoluta amoralidad, pero por todo acontecimiento dirige Dios su voz con el apremiante mensaje de estar preparados con los frutos en la mano. Lo contrario es exponerse a perecer. Esta es la penitencia y conversión que se pide.     
En Cuaresma se ha acentuado mucho más el aspecto negativo de renuncia que el positivo de preparación y enriquecimiento. La nueva disciplina permite sustituir algunas privaciones por acciones positivas. Y con acierto. Lejos de ser un empobrecimiento, la conversión y penitencia cristiana son un enriquecimiento de la personalidad, una condición de equilibrio. 
El hombre espiritual emerge con sus exigencias por encima del puramente animal, el espíritu domina la materia y el orden nace del caos de las tendencias inoperantes. Es al mismo tiempo una plenitud, la cual no existe sin algo de renuncia al egoísmo, como la viña podada para que pueda llevar más fruto (Jn 15). Y es también un signo de liberación. Nadie puede ser libre si no es dueño de sí mismo (Matías Claudius). La penitencia lleva al autodominio por el que se puede vivir sin estar esclavizado a nada. Al igual que la verdad, también la penitencia nos hace libres (Jn 8, 32). La práctica del deporte con sus exigencias comprueba abundantemente esta tesis. 
La reflexión de la Cuaresma consiste en ver dónde se está y cambiar lo que debe ser cambiado. Es posible la superficialidad religiosa que ignora su verdadera situación ante Dios. Las carteleras cuaresmales con invitaciones a oír la palabra de Dios pueden ser un signo, como el de la higuera o el de los galileos ajusticiados, por el que Jesús tiene un mensaje que dirigir a todos.

Agradecemos al P. Victoriano García, delegado de la Orden de los Mínimos en España, por obsequiarnos con esta meditación cuaresmal.